jueves, 7 de abril de 2016

La visita (2º parte)



El hombre se aproximó a mí, en su mano llevaba la fusta que había elegido, era una fusta que terminaba en una lengüeta de cuero, ella le pregunto “¿quieres que la amordace?”,”no, deja su boca libre, de momento quiero oírla gritar “respondió el.
Ella me vendó los ojos nuevamente…la falta de vista hizo que el resto de mis sentidos se agudizaran tratando de saber dónde estaba cada persona, podía oler el perfume de ella cuando se aproximaba a mí o los pasos de ambos mientras al parecer giraban en torno a mi cuerpo suspendido del techo, sabía que estaban a punto de azotarme y ellos se deleitaban retrasando el momento, jugando con mi miedo y mis nervios que aumentaban por instantes, a veces me rozaban con los dedos, otras estaban tan cerca de mi cara que podía sentir su aliento, cada vez que la punta de la fusta acariciaba mi cuerpo todo mi ser se estremecía…..ella me preguntó casi al oído…”¿tienes miedo perra?”…antes de que pudiera decir “si Señora” un fustazo restallo contra mi culo haciendo que mi cuerpo se arqueara, de mi boca solo pudo salir un grito entrecortado ahogado por el dolor. Había sido un azote muy duro, en el momento más inesperado, normalmente antes de los azotes duros siempre me habían azotado más suave con la mano o paletas, intensificando el castigo progresivamente, temblé al comprender que ese azote había sido muy bien calculado y premeditado para producir en mí el efecto que deseaban…..una lagrima fruto del dolor contenido recorrió mi mejilla, sentí como se recreaban observándome, tras unos interminables segundos recibí otro seco golpe de fusta en mi culo al cual se fueron sucediendo más con diversa cadencia e intensidad del tal modo que nunca sabía bien cuando recibiría el siguiente fustazo, el hombre era sin duda un experto en el arte de azotar y se recreaba en ello.
Tras esas duras tandas de azotes en mi culo fue ella quien tomó el relevo, usando un gato de nueve colas azotó todo mi cuerpo, mi espalda, mis muslos, mis pechos…después de un rato metió sus dedos en mi coño haciendo que me estremeciera….”puta, estas mojada, eres una perra masoquista”. Dolorida por el castigo recibido me soltaron del techo, sujetándome cada uno por un brazo me llevaron a un potro donde fui atada, mis pechos caían por los laterales del estrecho potro, me colocaron unas duras pinzas metálicas con pesas que estiraban mis pezones, de igual modo colocaron otras que estiraban los labios de mi coño de perra. El hombre se situó frente a mí, abrió la cremallera de su pantalón dejando salir su polla... sin duda estaba muy bien dotado, sujetándome del pelo me introdujo su polla hasta la garganta provocando que me atragantara mientras me follaba con dureza la boca. Ella se colocó a su lado, sin duda quería que viera como se colocaba un arnés provisto de una polla de considerable tamaño, se acercó a mi oído y mientras él seguía follando mi boca me dijo…”perra, me han dicho que te gusta mucho que te follen el culo”….sin duda estoy bien adiestrada por mi Amo para ser sodomizada pero el tamaño de aquel arnés era como poco inquietante…sentí como extraía mi plug joya…la punta de la polla de su arnés comenzó a introducirse en mi culo, lentamente pero sin detenerse, mis lágrimas cayeron por mis mejillas fruto del dolor de la penetración, follaban mi culo y boca con dureza, las pinzas con pesas que sujetas a mi coño y tetas se balanceaban incrementando mi dolor con cada embestida de ellos….tras un buen rato follandome  el hombre con un ahogado grito de placer  se corrió en mi boca a la vez que ella decía…”trágatela perra”.
La mujer sacó su arnés de mi culo, tocó mi coño y con una media sonrisa dijo…. “mmm puta…estas muy muy mojada, ¿te gustaría que mi marido te follara el coño verdad?....no respondí, la mujer insistió en su pregunta en un tono más brusco y elevado…”PUTA, ¿DESEAS QUE TE FOLLE MI MARIDO?”…no respondí…entonces me quitó bruscamente las pinzas del coño y de los pezones, parecía enfadada, me soltó del potro y me llevo arrastras del pelo ante los pies de Mi Amo. “Luis, tu puta perra se niega a responder a mi pregunta”…le dijo a Mi Amo…EL me miró…”alma, respóndele”…”deseo ser follada por Mi Amo...conteste ”, ese intento de salir airosa de aquella incomoda pregunta no me iba a servir de nada, Ella era una experta manipuladora de las palabras y sin duda disfrutaba de la tortura psicológica a la que me estaba viendo sometida….”perra, esa no era mi pregunta, dije si deseas ser follada por mi marido”….las lágrimas empezaron a caer por mis ojos…me negaba a reconocer que deseaba ser follada por el pero me está prohibido mentir….”¿alma, deseas que él te folle?”…atrapada por la pregunta de Mi Amo no tuve más remedio que reconocerlo…”si Mi Amo”...mi voz apagada no pudo evitar que fuera claramente escuchado. “Luis…creo que tu perra es más puta de lo que pensabas” dijo ella con satisfacción por haber conseguido su objetivo, “eso parece” dijo Mi Amo con una media sonrisa que delataba como también disfrutaba de aquella situación.
Durante unos instantes hablaron los tres aparte, sin que pudiera oírlos, cuando regresaron ella me cogió del pelo y tras darme dos bofetadas me dijo “le daremos a tu coño la penetración que deseas”...pensé que él iba a follarme, lo cual aunque me costara reconocerlo lo deseaba,  sin embargo pronto saldría de mi error puesto que la penetración a la que iba a ser sometida no era precisamente la que yo esperaba.

El hombre me ató nuevamente al techo, esta vez con las piernas separadas por una barra sujeta a mis tobillos, mientras ella había tomado a Mi Amo de su mano y lo había llevado hasta una alfombra de piel situada a unos metros frente a mí, comenzó a acariciarlo y besarlo mientras lo iba desnudando, podía notar como ella me miraba, sin duda disfrutaba sabiendo como la envidiaba por disfrutar de lo que yo tanto deseaba. El hombre introdujo en mi coño un plug con un palo que sujetó al que separaba mis tobillos, pronto descubriría que no era un plug cualquiera. Bajo mis talones situó unos contactos, si dejaba de estar de puntillas el plug daba una descarga eléctrica en mi coño. Mientras, ellos disfrutaban de sus cuerpos desnudos delante de mí, se acariaban y besaban….Mi Amo la penetró mientras ella me miraba con cara de satisfacción. Tuve que ver como disfrutaban mientras yo trataba de mantener mis talones lejos de los contactos a lo cual no ayudaba mucho que a veces el hombre me azotara con un gato de colas. Mis fuerzas terminaron por sucumbir cuando vi como ambos se fundían en un intenso orgasmo, mis talones cayeron definitivamente sobre los contactos y lo que antes eran cortas descargas se transformó en una intensa descarga que me hizo gritar con fuerza.
El hombre apagó la alimentación del plug y tras dejarme allí clavada unos minutos….teniendo que ver como mi Amo y la mujer retozaban juntos después del orgasmo….me soltó y me hizo ponerme tumbada en el suelo ante ellos.

De regreso a casa Mi Amo no habló de lo allí sucedido, su cara tenía un gesto de satisfacción, aunque me moría por saberlo, yo no podía preguntar si estaba enfadado o contento conmigo. Al llegar subió conmigo a casa, me besó y acarició dándome los mimos que tanto necesitaba, tras hacerme intensamente el amor mi dolorido cuerpo se fundió con el suyo en un intenso orgasmo.
 Ya tumbados en la cama me dijo que estaba muy satisfecho con mi comportamiento y entrega, mi conversión en “puta perra de uso y castigo” había sido completada y por lo tanto seria tatuada sobre mi pubis con las frase “Puta perra de Luis” de este modo cuando fuera nuevamente alquilada, quien lo hiciera sabría perfectamente que soy y a quien pertenezco.

SUYA.
 
 

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